Generalidades sobre la justicia restaurativa

Sumario de la página :

 

¿Qué es la justicia restaurativa?

 

La Justicia restaurativa trata los conflictos cuya naturaleza engendra repercusiones graves (de orden personal, familiar y más ampliamente social) en las personas que resultan ser víctimas o en los autores, sus allegados, y las comunidades a las que pertenecen. Tiene por objeto ofrecer la posibilidad al conjunto de estas personas de tomar parte activa en la búsqueda y en la aplicación de soluciones susceptibles de permitirles retomar el curso de su vida (restauración) de la manera más serena posible.

De conformidad a la filosofía de la Justicia Restaurativa, las medidas que promueve se inscriben en un proceso dinámico.

Suponen:

  • la participación voluntaria
  • de todos aquellos que se sienten afectados
  • por un conflicto de naturaleza criminal
  • con el fin de negociar
  • juntos
  • por una participación activa
  • en la presencia y bajo el control de un “tercero de justicia”
  • y con el acompañamiento eventual de un “tercero psicológico y social”
  • las mejores soluciones para cada uno
  • de naturaleza a conducir, por la responsabilidad de los actores,
  • a la reparación de todos con el fin de restaurar, globalmente, la harmonía social.

Las promesas de la justicia restaurativa conducen a devolver a las partes y  las personas afectadas, que lo desean, la posibilidad de reapropiarse el conflicto, de volver a ser sujetos activos para hacerse cargo de las consecuencias inmediatas del crimen por la justicia penal y, sobre todo, en el hecho de tener en cuenta, paralelamente, de manera cotidiana y tanto tiempo como sea posible, de sus repercusiones de orden personal, familiar, y más ampliamente social, a través de medidas restaurativas disponibles(Robert Cario)

La justicia restaurativa tiene por único objetivo ofrecer a todas las personas afectadas por el crimen un espacio de diálogo en seguridad y respetuoso de todos los participantes.

Tiene por finalidad la restauración de todos, que pasa por:

  • la auténtica resocialización del infractor después de la ejecución de las obligaciones que le incumben
  • la reintegración de la víctima después de la reparación de todos sus perjuicios,
  • el restablecimiento de la paz social en el seno de la comunidad

Las evaluaciones disponibles de las medidas de justicia restaurativa, practicadas desde hace más de 40 años en el mundo entero, muestran que contribuye de manera intensa al apaciguamiento de las personas y de los conflictos.

Dándoles un lugar primordial, la justicia restaurativa participa en la reparación de las personas víctimas de infracción y en la reinserción de las personas que las han cometido, reduciendo así el riesgo de reincidencia.

Las medidas de justicia restaurativa, al implicar a las comunidades junto a las personas, en forma de acciones voluntarias, permiten recomponer los lazos rotos por la infracción y contribuir así a la reducción de los casos de aislamiento.

La justicia restaurativa se desarrolla por todo el mundo,en prioridad en el sector de la justicia en materia penal, integrada o no en el sistema de justicia penal y en el proceso de justicia penal. Encuentra igualmente aplicación en el ámbito de la acción educativa, familiar, y más ampliamente en todos los ámbitos de la acción social.

 

Lo que la justicia restaurativa no es

 

En la línea de los trabajos pioneros de H.Z., numerosos autores han contribuido a explicar lo que no es la justicia restaurativa.

 

La justicia restaurativa no está especialmente dedicada a las víctimas. Por definición atenta a todos, implica a todos los protagonistas del crimen que se estiman afectados: infractores, víctimas, sus allegados y las comunidades a las que pertenecen.

  • La justicia restaurativa no es exclusivamente norteamericana o anglosajona. Numerosas modalidades de negociación y, llegado el caso, de reconciliación han existido desde siempre en todos los continentes.
  • La justicia restaurativa no está exclusivamente orientada hacia el perdón. Aunque el diálogo que permite instaurar durante los encuentros facilita su expresión, queda a la apreciación libre e íntima de los interesados.
  • La justicia restaurativa no está sometida a ningún dogma religioso. Los valores espirituales que la animan pertenecen a todo aquel que se sienta unido a la humanidad, de manera laica.
  • La justicia restaurativa no tiene ninguna ambición terapéutica, de idéntica manera que el proceso penal.
  • La justicia restaurativa no se concentra exclusivamente en un resultado. El proceso puesto en marcha es en sí mismo benéfico para las partes implicadas, como demuestra la experiencia. Se puede, en todo caso, poner fin al proceso a petición de las partes, del mediador, o del monitor, en función de las medidas.
  • La justicia restaurativa no se aplica exclusivamente al lado del sistema de justicia penal clásico. Operativa en la regulación de todos los conflictos, debe inscribirse de forma complementaria con este último en materia de crímenes y delitos graves.
  • La justicia restaurativa no está exclusivamente reservada al tratamiento de infracciones de poca gravedad. Muy al contrario, las evaluaciones científicas que se suceden subrayan que más graves son los hechos, más satisfactorios son los resultados para los participantes.
  • La justicia restaurativa no está necesariamente opuesta a la retribución del acto. Añade con mucha pertinencia el restablecimiento de lazos intersubjetivos consecutivos al crimen.
  • La justicia restaurativa no está destinada a convertirse en una alternativa a la prisión. De forma complementaria al tratamiento de las consecuencias del actos de competencia exclusiva del juez penal, participa en el de las repercusiones personales, familiares y sociales, no teniendo con el crimen, a primera vista, ninguna relación directa e inmediata.

 

La justicia restaurativa en Francia

 

Introducida en Francia por la ley del 15 de agosto relativa a la individualización de las penas y reforzando la eficacia de las sanciones penales, la justicia restaurativa es ya aplicable “en todos los procedimientos penales, y en todas las fases del procedimiento”.

“Art. 10-1. Con ocasión de todo procedimiento penal y en todas las fases del procedimiento, incluida la ejecución de la pena, la víctima y el autor de una infracción, con la condición del reconocimiento de los hechos, pueden ser objeto de una propuesta de medidas de justicia restaurativa.

Es una medida de justicia restaurativa toda medida que permita, tanto a una víctima como al autor de una infracción, participar activamente en la resolución de las dificultades resultantes de la infracción, en especial la reparación de los perjuicios de toda naturaleza resultando de su comisión. Esta medida sólo puede tener lugar después de que la víctima y el autor de la infracción hayan recibido una información completa, y hayan aceptado expresamente su participación en ella. Se aplica por una tercera parte independiente, formada a tal efecto, bajo el control de la autoridad judicial o, a petición de esta, bajo el de la autoridad penitenciaria. Es confidencial, salvo acuerdo contrario de las partes, y con la excepción de casos en los que una necesidad superior ligada a la necesidad de prevenir o reprimir infracciones justifique que la información relativa al desarrollo de la medida sea llevada a conocimiento del fiscal de la República”.

Este artículo ha sido incluido en la parte preliminar del código de Procedimiento penal dedicado a los principios fundamentales que gobiernan el desarrollo de todos los procedimientos penales.

Desde este momento las personas que han sido víctimas de una infracción penal o que son sus autores, esté el proceso penal en curso o esté la pena pronunciada en ejecución, pueden ser objeto de una medida de justicia restaurativa.

La ley del 15 de agosto es la continuación de diferentes experimentaciones de justicia restaurativa. En 2010 una primera sesión de encuentros detenidos-víctimas tuvo lugar en la Prisión Central de Poissy (departamento de Yvelines) entre un grupo de personas internas en el centro y un grupo de personas víctimas. Varios encuentros han tenido lugar desde entonces.

A final del año 2014 una primera sesión de encuentros condenados-víctimas se inició y prosigue en 2015 en el marco de una convención entre el Servicio Regional de Justicia Restaurativa (SRJR) de la APCARS y el Servicio Penitenciario de Reinserción (SPIP en francés) del departamento de Val-d’Oise. Un grupo de personas en una situación comparable a la de una libertad condicional, y un grupo de personas víctimas acompañadas por el servicio de ayuda a víctimas del Val de Marne (SAJIR/APCARS) participaron en esta medida. Una evaluación está en curso , realizada por el IJFR.

Desde 2013, varios círculos de apoyo y de responsabilidad (CSR en francés) están en curso en Yvelines, y en preparación en Burdeos y en Dax. Una primera evaluación, en el marco de un proyecto de investigación europeo, ha revelado resultados particularmente prometedores, en especial en materia de evitar reincidencia.

I.F.J.R, BP 70131, 64001 PAU CEDEX 01